El azote de los jabal�es se est� convirtiendo en imparable en la comarca do Barbanza, seg�n afirman los agricultores, que reclaman con insistencia a Medio Ambiente que autorice un mayor n�mero de batidas para acabar con la creciente poblaci�n de cerdos salvajes. La situaci�n ha llegado a tal extremo que cada vez son m�s los barbanzanos que dejan de plantar sus fincas, siempre con el argumento de que �non merece a pena pasar tantos traballos para que o xabar�n acabe con todo�.
Quienes tienen como actividad principal la ganader�a necesitan alimento para sus reses y, debido a los ataques de los jabal�es, se ven forzados a cambiar sus h�bitos de cultivo. Muchos profesionales han dejado de plantar ma�z y se han decantado por tener las fincas como prader�as. Sin embargo, como explica un ganadero sonense, tampoco estos terrenos est�n libres de la embestida del mam�fero: �Onde est�n os prados renovados vese todo o terreo levantado. Agora v�lelle todo, ata as leiras de patacas�.
Manel Santos, secretario de la mancomunidad Serra do Barbanza, que agrupa a diez comunidades de montes, se�ala que m�s de la mitad de los terrenos se ven afectados por la acci�n de los cerdos salvajes e indica que en todas las reuniones de la entidad se aborda el problema que suponen estos animales: �Hai fincas que se est�n abandonando por culpa dos danos que causa e iso o que propicia � que te�a m�is lugares para esconderse e reproducirse�.
Plan de control
La directiva de Serra do Barbanza ha solicitado una entrevista con Medio Rural para explicar las p�rdidas que causa el jabal� y hasta que punto est� incidiendo en la actividad de muchos agricultores que hay en la comarca.
Manel Santos tiene claro que la Administraci�n debe proponer un plan de control del jabal�.
Hace solo unos d�as, Santos y otros miembros de Serra do Barbanza realizaron una inspecci�n por unos terrenos en los que hace tres a�os plantaron especies frondosas. Su sorpresa fue may�scula al comprobar que el terreno estaba removido y que varios �rboles estaban secos porque el jabal� hab�a dejado sus ra�ces al descubierto.
Tambi�n las tierras de Carnota sufren de forma intensa el azote del cerdo salvaje, seg�n comenta un agente forestal, quien subraya que es evidente el aumento de la caba�a de jabal�es en lugares como Lira, Quilmas, Panch�s y O Pindo.
�reas protegidas
Uno de los motivos de queja de los afectados hacia la Administraci�n es que no se autoricen batidas fuera de la temporada, o que se hagan de manera muy espor�dica. Tambi�n aluden a la existencia de zonas protegidas, como el parque natural de Corrubedo o las lagunas de Xu�o que, dicen, sirven de refugio para los jabal�es.
Los propietarios de terrenos del parque natural de Corrubedo llevan a�os asegurando que este espacio se ha convertido en un coto privado para los cerdos salvajes, puesto que saben que no tienen depredadores.
Algo similar sucede en el �rea de las lagunas de Porto do Son, donde, seg�n explican los ganaderos, es frecuente ver a estos mam�feros: �Al� saben que non est�n ameazados e cada vez se xuntan m�is�. |