Especialmente cr�ticas resultan las tardes de los domingos, cuando los equipos de atestados de la Guardia Civil de Tr�fico deben aplicarse al m�ximo para llegar a todas las incidencias. Para hacerse una idea, en menos de una hora el domingo pasado levantaron una veintena de atestados en carreteras de los municipios de Pol, Lugo, Outeiro de Rei, O Valadouro, Monterroso, Portomar�n, Taboada y Palas de Rei.
Ning�n conductor est� libre ya de la amenaza que suponen las especies cineg�ticas, ni siquiera circulando por v�as que se presumen m�s seguras. Esta semana, el veh�culo oficial en el que el presidente de la Xunta regresaba de madrugada de un m�tin en Ver�n arroll� a dos ejemplares de jabal� en plena AG-53, la autov�a que enlaza Santiago y Ourense.
Los tramos de Ribadeo y Barreiros de la autov�a del Cant�brico registraron 14 atropellos a jabal�es desde el mes de agosto. Los miembros del tecor de Ribadeo ya hab�an denunciado el incorrecto vallado del vial, al estimar que la valla estaba mal anclada. Fomento reconoci� el problema y, aunque lo solucion�, los animales se las siguen ingeniando para acceder a la autov�a con el consiguiente peligro para los usuarios.
Aunque no existe una explicaci�n oficial a esta oleada de accidentes provocados por animales salvajes en la red viaria provincial, las miradas acusadoras apuntan hacia los cazadores. La teor�a m�s respaldada da por hecho que los asustados jabal�es y corzos se desplazan hacia las zonas pr�ximas a las carreteras, donde la ley proh�be realizar disparos, para refugiarse de los cazadores. El colectivo, sin embargo, rechaza esa postura.
Para el presidente de la Federaci�n de Caza de Lugo, Francisco L�pez, esta teor�a �non ten sentido�, ya que gran parte de los accidentes se producen de noche �cando n�s xa non estamos no monte�. L�pez va m�s all� y considera que los cazadores �non somos aqu� o problema sen�n parte da soluci�n�, al frenar el crecimiento de la poblaci�n de especies cineg�ticas.
Sea como sea, Lugo se consolida como la primera provincia gallega en cuanto a siniestralidad con fauna silvestre. En 2010, las carreteras lucenses registraron un total de 918 siniestros de este tipo, la mayor�a por la presencia de jabal�es y corzos. En toda Galicia los accidentes superaron los 2.000, lo que supone una media de cinco al d�a. Estad�sticas de infarto que no mejorar�n este a�o y que dejan a todos los conductores en una situaci�n de vulnerabilidad.
Tres lucenses que vivieron en sus carnes este tipo de incidentes, relatan su experiencia.
JOS� LIS choc� contra dos jabal�es
�� moi inxusto que nos fagan responsables de todo aos condutores�
El chairego Jos� Lis inici� una peregrinaci�n judicial para defender sus derechos tras sufrir un accidente provocado por la irrupci�n de animales en la v�a. Todo ocurri� un martes, a �ltima hora de la tarde. Jos� conduc�a su veh�culo por la carretera que une Feira do Monte con Muimenta cuando se encontr� con una manada de al menos tres jabal�es en medio de la calzada. �Foi xusto antes dunha ponte. De repente atopeinos no medio da estrada e non puiden facer nada. Bat�n contra os dous �ltimos�, relata.
El chairego no sufri� heridas pero el impacto contra los animales fue de tal intensidad que destroz� por completo la defensa, el radiador y el cap� de su veh�culo. �Menos mal que �a despacio, a uns 80 quil�metros por hora, a�nda que a velocidade l�mite na zona � de 100. Se fose m�is r�pido, seguramente non estar�a aqu� para contalo�, relata todav�a estremeci�ndose.
A partir de ah� comenz� su �verdadeiro calvario�. La reparaci�n del coche cost� 6.000 euros, �moitos cartos para un traballador normal coma min�, lamenta. Pero no tuvo m�s remedio que afrontar el pago. �� moi inxusto que nestes sinistros toda a responsabilidade recaia no conductor�, lamenta, �eu denunciei todo, fun a xu�zo e perd�n. Apelei � contencioso de Santiago e volv�n perder�.
Todav�a indignado explica que finalmente tuvo que poner el dinero de su bolsillo. �Por riba do susto e os danos, tes que afrontar un varapau econ�mico�, denuncia.
MAR�A JOS� OTERO atropell� a un jabal�
�Defendo a natureza pero hai que tomar medidas e reducir estes sinistros�
La veterinaria Mar�a Jos� Otero conoce bien la sensaci�n de impotencia que se siente tras verse implicada en un accidente con fauna salvaje. La joven viajaba hacia R�bade cuando vio que el veh�culo de delante hac�a una maniobra �extra�a�. Ni siquiera tuvo tiempo a reaccionar cuando ya not� que �pasaba por enriba de algo de grande tama�o�, explica.
Era de noche, la v�a no estaba iluminada y no pudo ver de qu� se trataba, aunque apreci� el reguero de aceite que dejaba el otro veh�culo. Tras bajar del coche, pudo comprobar que lo que hab�a arrollado era un jabal�, que yac�a muerto en mitad de la calzada. Los bajos de su coche estaban �desfeitos�. Como veterinaria, dice, �son a primeira en defender a natureza, pero � l�xico que hai que tomar medidas para que estes sinistros non se produzan tan a mi�do�.
JOS� PRADO. Un jabal� se le cruz� en una v�a local
�Os sinais que alertan da presenza de animais na v�a son unha axuda�
Jos� Prado a�n tiene el susto en el cuerpo. Un jabal� se cruz� en su camino cuando circulaba por la v�a que va desde la iglesia de Pino hasta el lugar de Millarada, en Cospeito. Fue un jueves por la noche, y en la v�a no hay se�ales que alerten de la posible presencia de animales en la carretera.
�Encontreino de s�peto e non reaccionei a tempo�, recuerda, �a�nda que pareza unha tonter�a, son importantes os sinais que avisan de animais soltos. � unha chamada de atenci�n�. �En cambio se unha vaca das mi�as sae � v�a, te�o que pagar eu os danos�. |