Las valoraciones previas para una actividad deportiva, como la caza, de tanto arraigo son siempre complejas por todas las variantes que se pueden dar dependiendo de cada zona, enfermedades, periodos reproductivos, repoblaciones y la falta de estad�sticas para poder establecer planes de ordenaci�n cineg�ticos adecuados. Sin embargo, la percepci�n es sumamente atractiva.
As�, los expertos se encuentran con un a�o at�pico donde el conejo, una de las especies de referencia para los amantes de la escopeta, fue respetado, y para la perdiz el tiempo seco facilit� una buena reproducci�n. Haciendo un recorrido por la comarca compostelana, en Arz�a las tempranas repoblaciones de perdices no dieron el fruto esperado y las alima�as acabaron con la mayor�a. En A Ba�a tampoco se detect� mortandad en el conejo y el optimismo reina entorno al fais�n, mientras que los cercedenses destacan la presencia de bandadas de perdices. En Rois, el conejo parece menos abundante, pero se destaca la presencia de perdiz, becacina, arcea, pombo y pato.
En Melide, Ordes, Oroso, O Pino, Padr�n, Todoia, Trazo, Dubra y Vedra, la conclusi�n es similar: el tiempo seco aument� la cr�a de la perdiz y se ven conejos. |