Ya lo advirti� el presidente de la Sociedade de Caza y Pesca de Lal�n cuando dijo que el control del jabal� no es un problema "de parroquias", sino que la soluci�n pasa por que la Xunta se implique en solventar el conflicto. Cooperativistas y cazadores se reunieron ayer para avanzar en medidas de control de este animal, sobre las que se plantearon opiniones contrapuestas.
Una decena de cooperativistas; entre ellos el edil de Medio Ambiente de Lal�n, Manuel Fern�ndez, mantuvieron ayer una reuni�n con miembros de la Sociedade de Caza e Pesca de Lal�n. Encima de la mesa estaba la articulaci�n de medidas para controlar la elevada poblaci�n de jabal� en el municipio, pero del encuentro tan solo sali� una propuesta; los ganaderos se comprometen a realizar desbroces para facilitar las monter�as a los cazadores.
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El dirigente de la entidad deportiva local, Luis Nistal, inst� a los cooperativistas a presionar ante la Xunta para que retome el plan de Aproca sobre la ordenaci�n y aprovechamiento cineg�tico en Galicia. Nistal insisti� que los socios han colaborado en las batidas, que comenzaron a principios de este mes, pero record� que los cazadores no son profesionales y no garantiza que puedan intervenir en monter�as durante todo el a�o, como propusieron los cooperativistas. Luis Nistal responsabiliz� a la Xunta de este problema, por no tomarse en serio el control de esta especie de caza mayor, cuya presencia en los montes de Lal�n se increment� en los �ltimos tres lustros. Algunos de los presentes reprocharon al dirigente su desinter�s por promover cacer�as de jabal�, aunque Nistal record� que desde que accedi� a la presidencia de la sociedad se intensificaron las monter�as "en un coto donde casi todos los socios son de caza menor". Dijo que en esta campa�a se abatieron 180 animales y se quej� de las trabas de Medio Ambiente en las cacer�as.
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Los cooperativistas apostaron por reclamar batidas todo el a�o, tambi�n en los refugios de fauna, algo que refrend� Nistal y el directivo Julio Mari�o, pero recordaron que la normativa obliga a destinar el 10% del Tecor [unas 3.200 hect�reas] a vedados y zonas de adiestramiento. Por tanto las batidas son un remedio, pero no una soluci�n al problema. |