Considerando varios factores: avisos de da�os que se producen por Concello y por kil�metro cuadrado, cumplimiento que hacen los tecores de sus compromisos de capturas, n�mero de expedientes de ayuda y su cuant�a, se agruparon los concellos por incidencia y se decide una estrategia adecuada al problema de cada grupo de concellos.
El estudio arroj� como resultado tres grupos de municipios definidos como Objetivo 1, 2 y 3. En el 1, que registra concellos con mayor incidencia de da�os, en la zona no hay ninguno. En el segundo nivel, solo est�n los de Rodeiro y Doz�n. En el 3 es donde est� Lal�n, junto con Agolada y Silleda. Incluso fuera de estos par�metros quedan Cruces, A Estrada, Forcarei y Cerdedo.
En los concellos que son objetivos 1 y 2 existe autorizaci�n inmediata sin comprobaci�n de las acciones de caza por da�os.
El mapa de incidencia sit�a a la Xunta ante el problema del jabal� y en ese mapa Lal�n no est� entre los municipios de atenci�n prioritaria. Los ganaderos, a la vista de los datos, seguramente deber�n replantearse el absentismo a la hora de denunciar los da�os porque la Administraci�n actuar� en base a esas denuncias.
Primer reto, cambiar el mapa
Los ganaderos de Lal�n tienen como primer reto a la hora de lograr variar el estado de situaci�n de intensidad de da�os que registran conseguir que la Administraci�n ignore el mapa de incidencias reci�n publicado que, si se ajustaba a la realidad cuando se hizo (para los a�os 2007-2008 y 2009), algo que discuten muchos porque las denuncias no son indicativos reales, no se ajusta al estado actual de situaci�n con la avalancha de ataques.
Sin denuncias no obstante, ni se puede cambiar el mapa ni se pueden reclamar soluciones. Todos los agentes sectoriales parecen volcados en encontrar soluciones en abrir los debates que conduzcan a poder ofrecer alternativas a los ganaderos.
Mientras, el �nico ajeno a todo es el propio jabal� que sigue a los suyo en las fincas ignorante de lo que puede avecin�rsele. Aunque, tampoco hay razones hist�ricas para pensar que de todo este movimiento va a salir algo positivo.
Cuando sali� el estudio apenas tuvo contestaci�n agraria. S� opin� la asociaci�n de cazadores, Unitega, hab�a criticado la metodolog�a se�alando que el sistema elegido no reflejaba la realidad y que se debi� consultar a las sociedades de cazadores. Ped�a que se reconsiderara.
El debate, no obstante, se va a parar porque cuando crezca el ma�z, seg�n dicen los ganaderos �haber qu�n para � bicho�. |