Como es habitual, seg�n el tecor, as� es la versi�n. Por una vertiente, el optimismo, pero tambi�n cautela, y espera para ver c�mo se desarrollan los acontecimientos en cuanto se vayan sucediendo las jornadas. Porque los datos concretos hablan de escasez de capturas: los m�s afortunados, un par de perdices, no m�s.
El principal cambio con respecto a lo habitual en los a�os pasados estuvo en la meteorolog�a. Sol y calor como t�nica, aunque en los montes de Lugo, por ejemplo, la niebla impidi� un desarrollo normal de los acontecimientos hasta el mediod�a. As� lo reconoce el alcalde de Becerre� (en el coto del mismo nombre), Manuel Mart�nez, que pudo colgar en su percha, entre ma�ana y tarde una torcaz y una perdiz. �Por la ma�ana no se pudo hacer nada, de hecho, muchos dieron la vuelta porque estaba muy complicado ver. Nosotros aguantamos, seguimos una bandada, y pudimos coger algo�, coment�, y asegur� que notaron �m�s perdiz que el a�o pasado�.
No est�n muy conformes, sin embargo, los que optaron por el conejo. Jos� Luis D�az, en el coto Veira Mi�o, tambi�n en Lugo, solo pudo abatir, junto a su grupo, uno. �Estamos un poco desilusionados�, reconoci�. D�az augura buenos tiempos para la perdiz. �Vimos buenas bandadas�, coment�. Tambi�n lament� el calor, �porque los perros siguen mal los rastros�.
�Batalla perdida�
Hay quien da a la perdiz como una batalla perdida. Es de esa opini�n Nacho Mosquera, que se acerc� hasta cerca de Ferrol. �Vimos mucha caza mayor, pero poca menor. De conejo, nada�, explicaba. �La perdiz es una causa perdida; hay mucho monte, mucha maleza, y eso favorece a las grandes piezas�. En este aspecto redunda Horacio L�pez, que estuvo en el monte P�ramo, al sur de Lugo capital. �Nin cazamos ningunha nin tampouco as vimos, nin sequera os cans colleron rastro alg�n�, asegur�. Quiz�s la llegada de las becadas cambie el panorama. |