En otros tecores -territorios cineg�ticos- las expectativas son mejores, pues en muchos casos no se volvi� a cazar conejo desde la ola de incendios de agosto de 2006, y se cree que el n�mero de ejemplares ha aumentado mucho, pero los presidentes de caza de O Saln�s no son tan optimistas.
Jes�s Campa��, de la sociedad Barusi -cuyos socios cazan en Bai�n, una parte de Rubi�ns y otra de O Sixto- opina que "cada vez se ve menos conejo". Alega que hay dos enfermedades que est�n matando a muchos ejemplares, la mixomatosis y la neumon�a hemorr�gico v�rica. Pero entiende que hay otros factores que da�an a esta especie, y cita la proliferaci�n de maleza -que s� es buena para las piezas de caza mayor, como el jabal�- o las limpiezas del monte mediante desbrozadoras.
Tambi�n Daniel Tarr�o, de la sociedad Cibr�n-Xin�s de Catoira -cuyo coto abarca la falda norte de Xiabre y Bamio- afirma que este a�o podr�a haber en los montes entre un 30 y un 40 por ciento menos de conejo con respecto a 2007. En su opini�n, la administraci�n auton�mica deber�a promover investigaciones cient�ficas exhaustivas para conocer las causas de estas enfermedades y para frenar su propagaci�n. Jos� Naveiro, de la sociedad Saln�s, de Ribadumia, considera por su parte que "se ve un poco menos conejo, pero la mortandad tampoco ha sido catastr�fica". En cualquier caso, opina tambi�n que las administraciones p�blicas deber�an agilizar al m�ximo la aplicaci�n de vacunas en los conejos para evitar las pandemias.
Fuentes consultadas indicaron tambi�n que en los �ltimos meses se ha producido una gran mortandad de conejos en la parte vilagarciana de Xiabre, presuntamente achacable a las enfermedades, pero el responsable de la sociedad cineg�tica que gestiona estos terrenos prefiri� ayer no hacer declaraciones.
Otras especies
En el caso de la caza menor, adem�s del conejo, los aficionados de O Saln�s tambi�n pueden capturar otras piezas. En Bai�n, por ejemplo, cuentan con algo de codorniz y han repoblado fais�n. Jes�s Campa�� tambi�n espera que haya un n�mero importante de patos en el entorno del r�o Umia, sobre todo durante las jornadas de mal tiempo.
En cuanto a los cazadores de Catoira, no cuentan con que vaya a ser una temporada demasiado buena, puesto que tienen vedadas las capturas de perdiz y fais�n, con la esperanza de que en los pr�ximos meses se recuperen algo sus poblaciones.
En Ribadumia son algo m�s optimistas, pues han detectado un n�mero importante de zorros y palomas, aunque tambi�n est�n disgustados por el escaso n�mero de faisanes que se ven por el monte.
Jabal� y caza mayor
La caza mayor del jabal� est� permitida desde agosto, y de hecho algunas sociedades estaban ayer en plena batida, como Os Xabatos de Meis o la de Mea�o. Los aficionados s� notan un repunte importante en el n�mero de piezas de este tipo con respecto a a�os precedentes. "Llevamos tres o cuatro a�os en que aumenta el n�mero de jabal�es -sostiene Tarr�o, de Catoira-. El a�o pasado cazamos 14, y en 2006, 13". El sector tambi�n est� muy preocupado por las cargas que recaen sobre las sociedades cuando se producen da�os en las explotaciones agrarias -sobre todo cultivos de ma�z- causados por el jabal�.
Jes�s Campa��, de Bai�n, considera injusto que sean los cazadores los que costeen esas p�rdidas "porque nosotros no echamos los jabal�es ni tampoco los comercializamos para obtener una rentabilidad".
Adem�s, recuerda que este animal puede llegar a desplazarse hasta diez kil�metros durante una noche y que los cotos son abiertos, de modo que "un jabal� puede hacer da�o hoy en Bai�n, y lo tenemos que pagar nosotros, aunque ma�ana lo maten en Saiar (Caldas)".
Jos� Naveiro, de Ribadumia, opina a su vez que la Xunta de Galicia deber�a establecer alg�n tipo de seguro "que protegiese algo a las sociedades". |