Hasta 30 aeronaves han tomado parte en los trabajos para sofocar las llamas, que se volvieron especialmente virulentas durante la tarde del lunes y la jornada del martes. Ya por la noche, debido a la falta de luz, los trabajos se limitaban a los medios terrestres.
Ayer mismo, varios helic�pteros del servicio de extinci�n de la Xunta a�n sobrevolaban la zona afectada, para mantener h�medo el terreno y evitar as� que resurgieran las llamas.
La columna de humo que provoc� el fuego lleg� a ser visible a varios kil�metros de distancia y puso en alerta a todos los vecinos de la comarca, que nunca antes hab�an visto un incendio de estas dimensiones, ni de semejantes consecuencias.
Tristeza
Ayer mismo, terminadas ya las labores de extinci�n, muchos habitantes de la peque�a aldea de Camba se desplazaron en sus veh�culos todoterreno hasta la zona afectada, para ver con sus propios ojos las consecuencias de un desastre ecol�gico que dejar� una huella imborrable en el paisaje de la zona, ahora te�ido de negro.
Muchos de ellos no ocultaban su tristeza por lo ocurrido, pero tampoco la indignaci�n por la forma en la que, seg�n ellos, se han desarrollado las labores de extinci�n. Afirman que en un primer momento los medios de la Xunta se concentraron en proteger los dos parques naturales cercanos a las llamas, dejando que las llamas asolaran el resto de la sierra y se llevaran a su paso casi dos mil hect�reas de un poblado coto de caza en el que habitaban especies como ciervos, corzos, jabal�es, perdices o liebres.
�Se ha perdido todo, aqu� no se podr� volver a cazar nada en dos a�os�, aseguraba el presidente del coto de caza de Camba, Jorge Gonz�lez, que apunta a que se deber�an reforzar los trabajos de prevenci�n durante el invierno, para evitar desastres de esta magnitud. |